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miércoles, 9 de septiembre de 2015

¡¿Cazadores protectores de animales?!



Todo el mundo se indignó por el asesinato de Cecil el León, y después de meses llenos de amenazas de muerte y agresiones, el dentista que lo cazó salió a defender su posición. Lo que él dice es que no sabía que era ilegal, en lugar de disculparse por haber cazado al animal.
Pero es que los cazadores dicen que lo hacen paraproteger a las reservas de animales, y que sin la caza, los animales se extinguirían. Y bueno, entiendo[1] su postura, porque como casi todo, tiene que ver con razones económicas.

¿Pero cómo funciona[2]? Los gobiernos y personas de las reservas trabajan en colaboración con las asociaciones de cazadores, y subastan o venden el derecho a matar a uno o varios animales. Pero dicen que está muy bien regulado: las personas encargadas de la reserva escogen al espécimen por cazar, porque debe ser un animal que ya haya pasado sus años reproductivos y/o sea violento. Este permiso se subasta por muchísimo dinero que siempre se maneja en los miles de dólares por animal. Esto se va a la manutención y cuidados de los animales de la reserva.
 
Pues sí estaba guapo.
En Radiolab hicieron una investigación súper interesante al respecto. Entrevistaron a personas encargadas de una de estas reservas en Zimbabue, y decían de un rinoceronte que había matado a otro macho para tener los derechos sobre una hembra. La hembra ni siquiera estaba lista para la reproducción, y el macho estaba portándose muy violento, y era capaz de seguir matando a otros rinocerontes. Este es el tipo de animales que permiten matar, para que no dañe la población. También decían que las reservas estaban creciendo poco a poco gracias al dinero que recibían gracias a las licencias de caza. 

Estas licencias son muy difíciles de conseguir, y por eso se necesita todo un equipo que desde Zimbabue maneje todos los permisos y licencias necesarios, lo que implica otro ingreso al país. Zimbabue es reconocido internacionalmente por sus esfuerzos de conservación de animales, y es gracias a los ingresos de los cazadores. 

El caso de Cecil el león y el dentista fue totalmente ilegal y es imposible que él no haya sabido que no iba con una licencia. Si los cazadores dicen que está bien regulado, cómo es que él pudo matar a un animal protegido por instituciones científicas? Él pagó miles de dólares[3] a un equipo de caza, y prácticamente se lo sirvieron en bandeja de plata. Lo drogaron un poco para que no se asustara, y el dentista le disparó cuando el animal estaba todo confundido. Él guardó su rifle y su equipo se encargó de todo lo demás. 

Una reserva de rinocerontes
 
En Radiolab también hablaban de un conservador que tomó un montón de marfil, lo apiló y lo quemó. Y el reportero hizo una pregunta muy interesante: ¿No acaso destruir tanto marfil sube su valor monetario? Como hay menos marfil, ahora valdría más. Este conservador decía que no se justifica lacaza de ninguna forma, con o sin dinero. 

También habrá que tomar en cuenta que una reserva consume muchísimos recursos, no es nadita fácil lidiar con animales salvajes, y se necesitan predios enormes y muchísima comida. ¿Entonces cómo recaudar el dinero de otra forma? Las donaciones no alcanzan, se necesita muchísimo dinero.

En México funciona parecido que en Zimbabue, y sospecho que los dos lugares tienen la misma cantidad de irregularidades, aunque en África hay un número mayor de animales en vías de extinción que hacen babear a los cazadores.

Recuerdo a personas que dicen que es mejor cazar su comida. ¿Entonces cómo funcionaría?
No lo sé, todo esto me deja entendiendo ambas posiciones del asunto. Si fuimos los seres humanos los que provocamos la extinción de muchas especies, ya sea por la caza inmoderada o por la contaminación, ¿de dónde sacaremos los recursos para mantener lo que tenemos?




[1] Entiendo, pero no defiendo ni creo en ella. No se vayan a ir por las tangentes.
[2] ¿Y funciona?
[3]¡¿Pues cuánto gana un dentista en Estados Unidos?!

martes, 8 de septiembre de 2015

Animales gigantes australianos



La megafauna australiana es un grupo de animales gigantes que vivieron ahí hasta el Pleistoceno, o sea que convivieron con los primeros grupos de humanos aborígenes. Y ruleaban. Mucho. 

El más grande era un mamífero: un wombat gigante que pesaba alrededor de 2,000 kilos, y que medía dos metros de alto por tres de ancho, más o menos lo que mide y pesa un rinoceronte. Me lo imagino como un monstruo extremadamente tierno, una bola gigante de ternura comehojas, capaz de matarme de un manotazo.

Este es un wombat tamaño normal. Ahora imagínenselo cinco veces más grandote.


También había canguros gigantes de dos metros de altura y 200 kilos, que, como los actuales, tenían una fuerza tremenda. Ahí también vivió el ave más grande jamás encontrada: medía tres metros y pesaba alrededor de 500 kilos.

Pero mi favorito es el DEMON DUCK OF DOOM, o el pato demonio, un carnívoro de 2.5 metros y 250 kilos, probablemente violento, me lo imagino más como un descendente del velociraptor. 
 
Más o menos.
También había lagartos de siete metros, y serpientes de seis metros de largo. Estos no los buscaré porque me aterran las serpientes, no quiero ni imaginar lo que pasaría si me topara con una de esas. 

Nadie sabe por qué se extinguieron estos animalotes, y las dos principales teorías dicen que: 

  • 1.  Los aborígenes los cazaron a todos y se los comieron en una fiestota llena de carne. A esta teoría se le conoce como “blitzkrieg”, aunque no tiene nada que ver con el ejército alemán.
  • 2.    Fue culpa del cambio climático, y tuvo más que ver con la temperatura. A esta le creo más.

El Tigre de Tasmania se considera parte de la megafauna, aunque se extinguió mucho tiempo después, en los años 30’s. Era como un tigre-lobo y tenía un hocico gigante, y es uno de los candidatos a ser clonados por las muestras de ADN conservadas. 

Este sí tiene foto. Y me da miedo.
 
Todo esto fue posible al aislamiento australiano, que, como en Madagascar, permitió que las especies evolucionaran de manera rarita. Lástima que haya tanta diversidad perdida, por eso no hay que dejar que los que todavía están en la tierra se extingan.